Miserables.

Archivado en Política y Sociedad • Fecha: 12-01-2006 18:27:20

Medios alternativos / Kaosenlared.- Si todo el que teniendo una posición prominente social traspasa ante una gran audien­cia los límites del respeto a un pueblo y a su cul­tura expresando lo que socialmente sólo podría admitirse en privado, no está ejerciendo su li­bertad de expresión: abusa de ella, la violenta y se convierte en un miserable ju­gador de ventaja.

Y si encima se prevale de su condición de aforado (lo que equivale a que en último tér­mino le juzgarían jue­ces benévolos inter pa­res), concitaría otra ventaja res­pecto a un ciudadano or­dinario.

A lo que ha dicho el presidente del Tribunal Supremo esta mañana en la televisión le podría haber respondido un ca­tala­nohablante: “Si yo no tuviese que pertenecer a este Es­tado donde abundan los castellanohablantes prepotentes e inde­seables, aprendería el castellano por si quisiese salir alguna vez de mi tierra”. Véase a dónde conduce la ligereza de un petimetre...

No hay derecho a que gente de medio pelo se infiltre en las instituciones. Todo el mérito de muchos cabestros que se encuentran de la noche a la mañana con un bastón de mando consiste en haber pasado por una universidad (cuando somos millo­nes y millones los que hemos pasado por ellas) y porque luego se han posicionado ideológica­mente en plan­teamientos políticos y sociales de la caverna que comparten entre varios que no tienen apenas escrúpu­los. Y ahora se encuen­tre de pronto al frente de una corpo­ración compuesta de miem­bros a los que por definición el pueblo imagina ecuánimes y pon­dera­dos.

Ha re­bajado con su disparate hasta tal punto la buena opi­nión, y en muchos casos la es­peranza, que los ciudadanos depositan en un juez que no imparte justicia sólo al amparo de las leyes sino con un alto grado de discrecionalidad, que las palabras de este pequeño mental pueden retumbar en determinados ámbitos como la explosión de una bomba cercana.

Que es un filisteo lo prueba que no repara en que un juez de jueces que se muestra despectivo con una lengua del Estado tratándola de folclórica e irrelevante (siendo así que millones de personas sienten y piensan en esa lengua que menosprecia), está distanciando innecesaria, brusca y emo­cionalmente a la cultura y lengua a que pertenece el ofen­sor, de la sensibiblidad del pueblo y lengua ofendidos. Echar leña al fuego sólo se les ocurre a los necios, y provocar rencillas, animadversión y odio, sólo a los pendencieros. Y que necio y pendenciero sea el presidente de un Alto Tribunal de un país, es lo último que cabía imaginar.

Jaime Richart

Escrito por Prensa Alternativa
(0) Comentarios • (0) ReferenciasEnlace permanente


Referencias (URL para referencias)


Comentarios


Comentar



Recordar datos




Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons
Prensa Alternativa (Icod de los Vinos) - Tenerife | 2005 - 2006 | Aviso legal | +
LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009