
Medios alternativos / inSurGente.- Al finalizar esta tarde la XV Cumbre Iberoamericana, en Salamanca, un hecho inesperado reafirmó la soberanía de los Estados que integran la Comunidad Iberoamericana de Naciones e impulsó su presencia como tal en el escenario internacional. Cuando la Declaración Final y los comunicados especiales que se pondrían a la firma de los Mandatarios aún mantenían la categoría de borradores aprobados por los Ministros de Relaciones Exteriores, en la Cancillería española se recibió un llamado formal del Departamento de Estado (cancillería) de los Estados Unidos reclamando que en la condena de las medidas impuestas por ese país contra Cuba se cambiara la palabra “bloqueo” por "embargo”.
El texto objetado señala que los Mandatarios reiteran “el más enérgico rechazo a la aplicación de leyes y medidas contrarias al Derecho Internacional como la Ley Helms-Burton y exhortamos al Gobierno de los Estados Unidos de América a que ponga fin a su aplicación”, y exigen “al Gobierno de los Estados Unidos de América que cumpla con lo dispuesto en 13 sucesivas resoluciones aprobadas en la Asamblea General de las Naciones Unidas y ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene contra Cuba”.
Tras ser notificados de esta llamada, los mandatarios ratificaron que utilizarían la palabra bloqueo, y el presidente de Chile, Ricardo Lagos lo hizo público en una comparecencia ante los medios, en la que aclaró que “bloqueo es la palabra utilizada siempre en la ONU para referirse a este tema”, y de hecho es la que se mantuvo en la Declaración Final firmada por todos los Madatarios y Jefes de Gobierno asistentes a la XV Cumbre Iberoamericana.
De esta manera, los mandatarios iberoamericanos cambiaron la palabra que venían utilizando desde la quinta Cumbre, cuando se introdujo por primera vez la condena al “embargo”.
Al respecto, esta Declaración señala la voluntad común de reafirmar “el compromiso de la Comunidad Iberoamericana con el Derecho Internacional y con un multilateralismo eficaz, al que queremos contribuir de manera relevante”.
Por ello, se comprometen “a apoyar activamente una amplia reforma del sistema de Naciones Unidas que, sobre la base de los principios de eficiencia, participación, transparencia, representatividad, igualdad soberana y democratización, potencie su papel en la prevención de amenazas, el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales y la promoción del desarrollo económico y social”. Este punto es también una ratificación expresa de la voluntad iberoamericana de afirmar su presencia en el escenario internacional y depender menos de lo que decida la unipotencia.
Si se desea consultar el texto completo se encuentra disponible haciendo clic aquí.
