
Los servicios secretos y la policía británicos llevan a cabo una masiva búsqueda de indicios que los conduzcan a los autores de los atentados de ayer, saldados hasta el momento con más de 50 muertos y 700 heridos, 22 de ellos en estado crítico.
En declaraciones a la prensa, el subjefe de la policía londinense, Brian Paddick, descartó una primera teoría acerca de que los ataques fueran obra de suicidas, tras ser halladas dos bombas sin explotar.
No obstante, precisó, se están apurando al máximo todas las líneas de investigación a fin de no dejar elementos al azar, aunque recalcó que hasta dentro de unos días no se tendrán datos concretos sobre los responsables de las cuatro explosiones.
Con un intervalo de 56 minutos explosionaron el jueves cuatro bombas, tres en los túneles del sistema del ferrocarril subterráneo, y una cuarta en un ómnibus de turismo de dos pisos.
Acerca de esta última, los investigadores de Scotland Yard no descartan que pudo haber tenido un destino distinto al del autobús. Aunque la policía se muestra cauta a la hora de asignar un culpable de los ataques, el Ministro del Exterior y en particular su titular, Jack Straw, responsabilizaron desde el mismo momento de los hechos a la organización internacional Al Qaeda.
Según Straw, quien sustituyó al primer ministro Anthony Blair en la presidencia de la cumbre del grupo de siete países más ricos y Rusia (G8) que hoy concluye en Gleneagle, Escocia, ni la Policía ni los Servicios de Seguridad disponían de indicios acerca de que esos ataques se iban a producir.
Por su parte, el ministro del Interior Charles Clarke confirmó indicaciones de medios de prensa acerca de que el nivel de amenaza de ataque terrorista había sido reducido de grave a considerable el mes pasado tras las elecciones legislativas. Advirtió, sin embargo, que aunque el nivel hubiera permanecido alto, era poco probable que se evitaran las explosiones.
Los atentados fueron los más graves ocurridos en Gran Bretaña desde los ataques aéreos alemanes durante la II Guerra Mundial.
Especialistas de los servicios secretos MI5 y MI6 intentan rastrear los mensajes puestos ayer en Internet por un hasta ahora desconocido Grupo Secreto de Yihad (guerra santa) de Al Qaeda en Europa.
Londres reasumió hoy su rutina de transporte habitual aunque con el servicio del metro prohibido en las líneas afectadas por las explosiones, que en el caso del tramo entre las estaciones de Russell Square y King´s Cross, su techo amenaza con desplomarse.
En su conferencia de prensa en el Centro Isabel II, el subjefe de la Policía Metropolitana, Paddick, confirmó al respecto que aún sigue habiendo cuerpos en el lugar, que están siendo recuperados por los bomberos y los servicios de emergencia.
A propósito de los atentados y su eventual filiación con al Qaeda, el gran mufti de Arabia Saudita, jeque Abelaziz Al Cheij, condenó los hechos y afirmó que el Islám prohibe estrictamente matar a personas inocentes.
Es injusto atribuir al Islam actos de asesinatos individuales o colectivos, explosiones, destrucción de propiedades y actos de terror contra personas que viven en seguridad, ya que los responsables de esos hechos son extraños a la religión, precisó el doctor de la ley.
Fuente: Prensa Latina
