Un número aún interminado de explosiones en diferentes estaciones del metro londinense y otras en autobúses se han producido en Londres. Blair calificó de bárbaros los ataques, atribuidos por la BBC (la cadena pública de radiodifusión) a la red internacional Al Qaeda, y cita fuentes árabes que se refirieron a un hasta hoy desconocido Grupo Secreto de Yihad (guerra santa) de Al Qaeda en Europa.
No obstante, el jefe de la policía londinense, Sir Ian Blair, se negó a especular sobre el origen de las explosiones.
"La situación es aún muy confusa. Londres es una ciudad muy grande y las operaciones de rescate muy complicadas¡", declaró el funcionario a la emisora Sky News.
Desde Gleneagles, Escocia, donde encabeza la reunión de los siete países más ricos y Rusia, Blair se manifestó consternado ante la tragedia y decidido a acabar con el terrorismo internacional.
Indicó que está claro que han ocurrido ataques terroristas en Londres, expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y confirmó que retornará a esta capital.
La primera explosión en Londres ocurrió en la estación de Edgware, próxima a la City, el centro financiero, la que, se pensó, se debía a una sobrecarga eléctrica pero después siguieron las demás en las terminales de Liverpool, King´s Road, Russell, Moorgate y Bank.
Versiones no oficiales hablan de hasta 33 muertos y una cifra superior al millar de heridos.
