La situación política, social y económica de Canarias, arroja un panorama desolador. Los parámetros de sostenibilidad han sido ocupados por una clase político/empresarial que ha fundamentado su crecimiento en la sobrexplotación de nuestra tierra y nuestra gente.
Esto hace que nuestra tierra viva en una permanente crisis política, económica y social, que están pagando la mayoría de los canarios.
El permanente saqueo de nuestra tierra en los últimos años, ha consolidado cuantiosas fortunas en manos de unos pocos, frente al avance de la pobreza, a la precariedad en el empleo, al deterioro sistemático y continuado de la sanidad pública y a una rebaja de la calidad de vida del pueblo trabajador.
El mejor ejemplo de esta situación lo encontramos en la Reserva de Inversiones de Canarias (RIC), en la que unos pocos han acumulado la nada despreciable cifra de 15.000 millones de Euros, mientras crece a la pobreza de un amplio sector de nuestro pueblo.
El desarrollismo de los últimos años ha sido dirigido por una clase política que ha estado y está al dictado de los intereses de una minoría, de una casta de especuladores y caciques a los que se protege y para los que su único interés ha sido el enriquecimiento acelerado, a costa de la desvertebración de la vida pública, de la depredación sistemática de nuestra tierra -y de nuestra cultura- como forma de incrementar sus cuentas de resultados.
Políticos y empresarios al uso que desprestigian a las corporaciones democráticas que presiden; gentes capaces de provocar conflictos institucionales mediante la promoción de actuaciones ilegales con el dinero público, y que ahí siguen sin el menor pudor.
Esta situación nos hace hoy hacer un llamamiento a la responsabilidad de las mujeres y los hombres de la Izquierda Nacional de Canarias.
Las organizaciones firmantes, nos reconocemos con la autoridad suficiente para tomar la decisión de poner en marcha la reacción cívica necesaria para acabar con esa forma de hacer y entender la política y de llevar los asuntos públicos en nuestra tierra. Y que termine con la desvergüenza y el saqueo sistemático de Canarias.
Por ello nos comprometemos a denunciar ante nuestro pueblo los atropellos y el déficit democrático en el que se sustenta la clase política de Canarias.
Igualmente, nos comprometemos públicamente, a impulsar sin descanso la confluencia y unidad con todas las organizaciones del nacionalismo de izquierdas.
Adquirimos el compromiso de organizar y reorganizar una cultura política que desde la regeneración moral, sea capaz de restaurar la confianza de nuestra pueblo en si mismo.
Entendemos que "otro mundo es posible". Luchamos por conseguir una sociedad basada en la justicia social, en el desarrollo sostenible, y en el reparto de las riquezas que genera nuestra tierra.
Declaramos que "La paz no es un periodo de tiempo", sino una forma de entender y entendernos los pueblos, por lo que rechazamos la guerra en todas sus formas, militares, económicas, culturales…etc.
Queremos convertir nuestra tierra en plataforma de paz y de amistad con los pueblos, siendo la solidaridad el principal instrumento para la acción política. Y asumiendo el compromiso de convertir Canarias en zona desmilitarizada.
Declaramos nuestra voluntad de que la defensa del medioambiente y la protección del mismo se conviertan en norma de conducta y acción política.
Declaramos nuestra intención de luchar por el reconocimiento de nuestras aguas territoriales.
Declaramos que nuestro pueblo debe ser es el protagonista de su propia historia, y que este, debe dotarse de las garantías democráticas que le permitan aplicar las cuotas de autogobierno y decisión que cada periodo histórico determine.
En el Archipiélago Canario, junio de 2005
Asamblea Valsequillera (ASAVA)
Alternativa Vecinal de Ingenio (AVIN)
UNIDAD DEL PUEBLO
Fuente: Leer el comunicado en su fuente original
