Arturo del Villar, vicepresidente de este Colectivo Republicano Tercer Milenio, es un gran republicano, un hombre crédulo… y tiene más moral que el Alcoyano. Cree sinceramente que las secciones de cartas al director de los periódicos están para lo que su nombre indica, es decir para publicar las misivas que envíen los lectores. En esa equivocada creencia no duda en enviar a El País todas las comunicaciones que estima conveniente, quizá confiando en la estereotipada invitación que a sus lectores hace el inciertamente auto-subtitulado “Diario independiente de la mañana”, para que así lo hagan. Inasequible al desaliento ha vuelto a enviar otra carta, que a continuación reproducimos, con el negativo y melifluo resultado habitual, lo que le ha llevado a proyectar la publicación de todas las misivas enviadas en un libro titulado ”Cartas republicanas rechazadas por El País”. CRTM
Madrid, 10 de mayo de 2005
Señor Director de El País:
El presidente del Gobierno y secretario general del Partido Socialista, don José Luis Rodríguez Zapatero, está tan inquieto por los problemas que preocupan a los españoles que ya anunció, nada más ganar las últimas elecciones, su intención de reformar la Constitución. La propuesta del señor Rodríguez es que la mujer pueda heredar la corona en igualdad con el varón, y la ha reiterado ahora, con motivo del embarazo de la princesa de Asturias: un "embarazo natural", como se ha informado, para acallar las voces que hablaban de la utilización de otros métodos conceptivos, ante el retraso del natural. Como ha dicho su majestad el rey, "¡Ya era hora!"
El señor Rodríguez, que declara ser muy sensible a la opinión pública, parece no haber visto las manifestaciones populares contra las actuaciones gubernamentales nacional y gallega en el caso del Prestige, y contra la intervención armada del Ejército español en Irak: toda España se convirtió en una marea tricolor, que además de gritar contra esas atrocidades clamaba: ¡España, mañana será republicana!
Lo que deseamos los españoles es poder elegir libremente al jefe del Estado, y no que se nos imponga por herencia, sea varón o mujer, listo o tonto. Este deseo no es un capricho insólito, es lo que hace la inmensa mayoría de los ciudadanos del mundo actual. Concretándonos a la Unión Europea, así se hace en dieciocho de sus veinticinco países integrantes, porque solamente en siete se mantiene el anacrónico sistema monárquico.
Si el señor Rodríguez quiere verdaderamente atender a las cuestiones que importan a los españoles, lo que debe hacer es tomar medidas para que España recupere la legalidad constitucional que le arrebataron en abril de 1939 los militares sublevados y armados por la Alemania nazi y la Italia fascista, con la colaboración eficaz del Vaticano: una legalidad republicana. Lo que debe hacer es impedir la perpetuación de ese atropello al pueblo español, continuado en la monarquía instaurada por el dictador. La reforma constitucional que deseamos es la que nos devuelva la legalidad republicana. Así lo hemos expresado de la única manera que podemos hacerlo, durante las manifestaciones. Al parecer, el señor Rodríguez no las vio. O será cierta la R que el siempre ingenioso humor popular le ha añadido a las siglas de su partido, RPSOE, equivalentes a Real Partido Socialista de la OTAN y Europa.
Fuente: Arturo del Villar Santamaría | Colectivo Republicano Tercer Milenio
